Mujeres reales usan la copa menstrual por primera vez y así se ven

La copa menstrual es una opción cómoda, ecológica y la oportunidad de restablecer un vínculo con tu naturaleza femenina

¿Orgullosa de ser latina?

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Mujeres reales usan la copa menstrual por primera vez y así se ven
Hay copas menstruales de diferentes tamaños y colores.
Foto: Shutterstock

Mi amiga Eva es una fan declarada de la copa menstrual y palabras más, palabras menos, me confirmó lo que estas chicas reales, sin photoshop, dicen experimentar en este video:

Muchas mujeres están buscando vivir su menstruación no sólo de una manera más ecológica y económica, sino también más consciente. Durante siglos hemos experimentado este proceso biológico femenino como algo vergonzoso, que debemos pasar en secreto y como una maldición que nos castiga cada mes.

Quizá ese sea uno de los más grandes beneficios de la copa menstrual: la reconciliación con nuestra menstruación. “Creo que mirar la sangre dentro de la copa y en mis manos fue lo más impresionante del asunto –confiesa Eva-. Cuando usaba toallas o tampones, prácticamente ni la miraba, simplemente la envolvía, la tiraba, ponía otra toalla blanquita, blanquita y fin de la historia. Ahora miro esa sangre como la semilla de vida que es y como una parte de mi naturaleza femenina. He dejado de vivir mi menstruación como una maldición”.

Aprender a colocar la copa y sacarla es lo más difícil del proceso, pero Eva nos cuenta que vale la pena intentarlo al menos dos o tres periodos más: “La segunda vez que me tocaba usarla pensé en mejor enterrarla en el jardín para que las futuras generaciones la encontraran después de la tercera guerra mundial, pero respiré profundo y decidí intentarlo 2 periodos más… y hoy me niego a ponerme una toalla o un tampón. Lo que más me sorprende es que mis periodos son más cortos, menos abundantes, los cólicos que tenía de vez en cuando desaparecieron, también los malos olores, y es realmente cómoda”.

5 tips de Eva para usar una copa menstrual

  1. Piensa siempre que es un proceso nuevo que debes aprender. Si las primeras veces necesitas combinar toallas con la copa, go girl. Ten paciencia con tu cuerpo.
  2. No tomes la sangre menstrual como algo sucio, sino como una semilla. Esa sangre en tu copa es completamente fértil y aunque yo no he llegado a ese punto, hay quien riega sus plantas con ella.
  3. Prueba diferentes formas de pararte y empujarla para acomodarla. Un día vas a encontrar la tuya. Ah, y lee las instrucciones primero y con cuidado.
  4. No entres en pánico. La copa no se puede ir dentro de tu cuerpo, así que si no la encuentras, puja. ¡Bendito Kegel!
  5. No importa cuánto tardaste en quitarla o ponerla la primera vez, o cuánto ensuciaste o cuán primitivo te pueda parecer: date oportunidad de probarla al menos 3 periodos. Vale la pena, te lo aseguro.

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