Cinco enemigos de un peso saludable

Pero también te decimos 5 aliados para que logres tu resolución de perder peso

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Cinco enemigos de un peso saludable
El problema de la comida rápida es que es hipercalórica.
Foto: Shutterstock

Más allá de llevar a cabo una de las dietas de moda, mantener un estilo de vida saludable y dejar a un lado los excesos pueden ser la clave para lograr el peso deseado y quitar del medio la posibilidad de sufrir enfermedades crónicas en el futuro.

Un estudio realizado por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades reveló que existen cuatro conductas relacionadas a enfermedades catastróficas que pueden causar la muerte de manera prematura. Estos cuatro hábitos son: la falta de actividad física, la mala nutrición, el uso del tabaco y el consumo excesivo de alcohol.

Dejar a un lado los malos hábitos puede tomar tiempo y requiere compromiso de tu parte. Aprovecha el comienzo de un nuevo año para proponerte llevar una buena alimentación y comienza por conocer cuáles son esos alimentos que te ayudan a mantenerte saludable y cuáles son perjudiciales para tu salud.

La nutricionista Carolyn Landrau destacó que una mala alimentación no solamente te lleva a aumentar de peso sino que también es responsable del desarrollo de condiciones crónicas tales como diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares e incluso hasta diversos tipos de cáncer.

A continuación, la nutricionista comparte algunos de los alimentos que debes consumir diariamente y otros que debes eliminar por completo de tu régimen alimentario.

Tus mejores aliados

1. Frutas y vegetales: Estos alimentos ofrecen un gran aporte de vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes que son necesarios para mantener óptimas condiciones de salud.

“Siempre nos inclinamos por vegetales frescos. Una opción pueden ser los congelados y evitar los enlatados o envasados. En los vegetales enlatados el contenido de sodio es mayor para poder preservarlos. En el caso de las frutas enlatadas siempre hay que tomar en cuenta el componente del azúcar”, mencionó la nutricionista, que recomendó consumir un mínimo de cinco porciones al día entre frutas y vegetales.

2. Granos: Añade a tu alimentación diaria opciones de este grupo como son las lentejas, los garbanzos y las habichuelas en diferentes platillos que pueden ir desde guisos y sopas hasta ensaladas. Por medio de esta fuente vegetal puedes añadir proteína a tu dieta además de vitaminas del complejo B, hierro, ácido fólico y otros nutrientes como la fibra, que ayuda a reducir el colesterol en sangre.

3. Yogurt: Ya sea como merienda o acompañante de una comida, Landrau destacó que es muy beneficioso consumir yogurt todos los días.

“Es parte del grupo de los lácteos pero también aporta proteína y calcio. Se distingue mucho por su contenido de probióticos, que en términos generales mejoran la flora intestinal, estimulan y mantienen el sistema inmunológico, disminuyen el riesgo de cáncer y aportan a la salud cardiovascular”, explicó la nutricionista.

vida saludable

4. Carnes magras y pescados: Estos alimentos son una buena fuente de proteína. Entre las carnes, selecciona aquellas que son bajas en grasa para tu consumo diario alternando con pescados por lo menos tres veces en semana. El pescado también es una buena fuente de ácidos grasos Omega 3 y 6, a los que se les atribuyen propiedades antiinflamatorias y beneficio a la salud cardiovascular, enfatizó Landrau.

5. Nueces: Este tipo de alimento se destaca por aportar ácidos grasos buenos (monodesaturados y polidesaturados) a tu organismo. “Estas grasas ayudan a disminuir el colesterol y a las condiciones cardiovasculares. Además aporta vitamina E, que ayuda a disminuir el riesgo de cáncer. En términos generales, se recomienda consumirla con moderación por su aporte calórico y lo ideal es seleccionarlas sin sal añadida”, sugirió la nutricionista.

Los enemigos

1. Alimentos fritos: No importa cuán saludable pueda ser un alimento, en el momento en que lo sumerges en grasa para cocinarlo, lo conviertes en uno perjudicial para tu salud porque automáticamente le añades grasas saturadas y trans, y ambas están asociadas al aumento de colesterol en sangre y riesgo de obesidad.

“Podemos optar por métodos de cocción al horno, hervido, asado, que no aportan grasa a la dieta. Queremos que las personas se inclinen por métodos de cocción más saludables, evitando alimentos fritos y empanados”, sugirió Landrau.

2. Comida rápida: Se destacan porque son productos altos en grasa, en sodio y en azúcares. “Usualmente estos restaurantes tienen más accesibles los refrescos y realzan los sabores de la comida con sal y adobo. Aun así, muchos de ellos tienen alternativas que son más saludables y queremos que las personas se inclinen más hacia éstos”, expresó Landrau.

3. Bebidas azucaradas: Entre ellos puedes encontrar jugos enlatados con poco porcentaje de fruta natural y refrescos, entre otros. Su alto aporte de azúcar influye en el peso corporal y en un incremento en la posibilidad de padecer de diabetes tipo 2, aseguró la nutricionista.

4. Dulces: No importa su método de preparación o la combinación de ingredientes, las golosinas, bizcochos y hasta el chocolate contienen azúcar refinada y un componente de grasa que al unirse tienen como resultado un aumento de peso corporal.

5. Alcohol: Un gramo de alcohol aporta 7 kilocalorías vacías, sin nutrientes, a tu dieta y éstas se almacenan como grasa. Así que si deseas mejorar tu alimentación, elimina el alcohol de tu vida diaria.

– Liz Sandra Santiago

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