Ese huequito en el estómago puede ser sed, no hambre

Muchas veces confundimos sed con hambre, y entonces comemos de más

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Ese huequito en el estómago puede ser sed, no hambre
El agua no sólo es indispensable para tu organismo, sino que ayuda a mantener la piel más firme y joven.
Foto: El Nuevo Día

¿Te ha pasado que poco después de comer te invade una sensación de hambre que te causa confusión? Si experimentas esto a menudo, vigila cómo está tu consumo de agua, pues la dietista y nutricionista Carolyn Laundau explicó que muchas veces el cuerpo confunde la sed con el hambre. Esto ocurre porque la señal que el organismo emite al cerebro cuando necesita ser hidratado es muy similar a la que se genera cuando requiere alimentación.

“Podemos identificar la sed y distinguirla porque aparecen signos como boca seca y saliva más espesa. Muchas veces un vaso de agua sacia esa sensación de hambre, pero no entendemos la señal y buscamos los alimentos que más nos gustan y nos excedemos en calorías sin hidratar el cuerpo tal como lo necesita”, explicó Landrau.

La experta señaló que -a menos que la persona tenga alguna condición médica que le impida consumir grandes cantidades de aguala cantidad mínima que debe tomar son ocho vasos de ocho onzas al día, para un total de 64 onzas. Pero enfatizó que lo ideal es que la persona divida a la mitad su peso y esa sea la cifra, pero en onzas, que consuma de agua para mantenerse en óptimas condiciones.

Cabe destacar que el agua tiene propiedades únicas que estimulan los sentidos y benefician al cuerpo en general. El agua compone casi un 70% del cuerpo y de la piel, por lo que ayuda a realizar de manera óptima diversos procesos metábolicos y circulatorios del organismo. Además, es bien importante para lograr una alimentación saludable y balanceada.

También se ha probado que el agua retarda el envejecimiento de la piel y la aparición de arrugas, al contribuir a mantener una piel tersa y a que el tejido muscular permanezca más firme y elástico por más tiempo.

En caso de que no te guste consumir agua por su falta de sabor, como le pasa a algunas personas, Landrau aconsejó hacerla más “atractiva” y a la vez más sabrosa al paladar a través de las infusiones de frutas.

“Pueden usar cítricos como limón y naranja. De igual manera pueden añadir fresas y berries. Esto permite añadir un elemento nutricional al agua sin añadir calorías, además de que es más atractiva y tiene un sabor más rico”, comentó.

Si tu vida es muy ajetreada, procura llevar tu botella de agua donde quiera que vayas.

– Liz Sandra Santiago

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