Diez pasos para comenzar una dieta vegana o vegetariana

Muy pocos saben cómo comenzarla en la forma correcta

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Diez pasos para comenzar una dieta vegana o vegetariana
La base de la dieta vegetariana son vegetales, verduras, granos, semillas, frutas, harinas integrales y lácteos.
Foto: Shutterstock

Muchos habrán oído hablar de los milagrosos efectos que tiene para la salud seguir una dieta balanceada y sin proteína animal (sin carne, ni mariscos). Pero muy pocos saben cómo comenzarla en la forma correcta.

Madelen Gandía, especialista y maestra en dietas vegetarianas y veganas, explica los beneficios que ofrecen estos tipos de dietas con un enfoque hacia los alimentos naturales.

“La dieta vegetariana es a base de vegetales, verduras, granos, semillas, frutas, harinas integrales y lácteos. La dieta vegana incluye todos los alimentos de la vegetariana, excepto los lácteos y los productos derivados de animal, como miel, mantequilla, huevos, quesos y otros”, sostiene Gandía. Aclara que la palabra vegetariano, no proviene de vegetales sino del latín “vegetus” que significa sano, fuerte, vigoroso.

Según la experta, te decidas por una u otra de estas dietas -luego de consultar con su médico-, es importante que las combines con el ayuno, las hierbas curativas y especias, ejercicios, así como técnicas de respiración y meditación. “Esto es lo que se conoce como una verdadera ‘dieta balanceada entre cuerpo y mente’. Es un estilo de vida que de la noche a la mañana cambiará tu rutina y tu modo de comprar y de consumir productos”, asegura.

Pasos para comenzar

Madelen Gandía, quien ofrece seminarios y talleres especializados en dieta vegetariana y vegana de comida curativa internacional y exótica, explica los 10 pasos primordiales que toda persona debe seguir para comenzar una de estas dietas.

  1. Motivación e interés. Debes tener un deseo genuino e interés para un cambio radical en tu dieta y tu salud. “Debe ser de modo preventivo y con mente analítica, sobre los beneficios que esta nueva dieta representará para tu salud. No esperes a comenzarla cuando ya hayas contraído una enfermedad en estado avanzado o terminal”, recalca Gandía.
  2. Búsqueda de datos. Sugiere la experta leer y documentarse sobre los últimos estudios de los efectos negativos que puede tener el consumir carnes. Internet, videos y documentales disponibles en Netflix o Youtube, así como los libros, pueden educarte sobre temas como: la alimentación y el cáncer, bacterias y descomposición de la carne o mariscos, aditivos, preservativos y antibióticos, colorantes y enfermedades tan recientes como “la vaca loca”, encefalopatía espongiforme bovina (BSE), gripe H1N1 (gripe porcina) y gripe aviar (gripe del pollo o de los pájaros).  “Recomiendo que vean los siguiente documentales: ‘Food Inc.’, ‘Earthlings’, ‘Forks Over Knives’, ‘Meat the Truth’, ‘La mente animal’ (BBC) y los documentales de ‘El escarabajo verde’ (TVE)”, dice.
  3. Compasión y preservación del planeta. Asegura Gandía que es importante que cada persona comience a responsabilizarse sobre el problema que crea el consumir carnes y el efecto de la contaminación ambiental para sostener estas granjas y las comidas de los animales. “Debe comenzar a concientizarse sobre el maltrato animal y la crueldad que sufren éstos en los mataderos. El maltrato incluye matanza, extracción de la piel del animal y abuso a éstos por parte del personal a cargo”, agrega. Organizaciones como PETA educan sobre la realidad y cómo puede formar parte del cambio mundial a favor de los animales.
  4. Seminarios y talleres. Toma cursos y talleres ofrecidos por expertos en estas dietas, para que aprendas lo básico sobre la dieta vegetariana o la vegana, dónde y qué comprar, y la forma correcta de cocinar los alimentos, cómo combinarlos y preservarlos.
  5. Semana de prueba. Trata de estar una semana sin comer carnes ni mariscos y sólo consume frutas, viandas, granos, semillas y vegetales, y observa cómo trabaja tu digestión, evacuación, energía y estado ánimo en esos días. “Experimentarás un gran cambio en tu metabolismo y en la manera en que te sientes”, recalca Gandía.
  6. Supermercados y “health foods”. Visita una tienda o supermercado naturista “health foods” y observa por las góndolas los productos expuestos. Esto te irá ambientando al mundo natural. “Al visitar el supermercado de tu preferencia, rompa con la rutina de los productos que siempre compra. Obvia la sección de carnes y dedique más tiempo a los cereales, granos, harinas integrales, nueces, vegetales y frutas. Lee con detenimiento las etiquetas y evita los productos con alto contenido de azúcar, sal y grasas”, apunta. Además, recomienda que visites algún restaurante vegetariano cerca de tu casa o trabajo y pide del menú algo que nunca hayas comido para que vayas adaptando tu paladar. “Siempre pregunta por todo lo que comes, los ingredientes y en la forma que se cocina”, dice.
  7. Alacena y nevera. Asegúratse de que en tu nevera y en tu alacena haya muchas opciones de productos naturales que puedas cocinar y “antojitos” como variedad de nueces, frutas secas y naturales, barras de granola, yogurts, jugos naturales y agua.
  8. Manejo de alimentos. Cocina a la sartén o la plancha, guisados, hervido, al vapor o al horno. Excluye lo frito. “No olvides que los alimentos una vez cocinados deben cumplir con sus normas de temperaturas adecuadas y método de refrigeración o congelación. Las fechas de duración son de suma importancia. Evita la contaminación de bacterias en tus alimentos, según las reglas recomendadas para cocinar, preservar y almacenar”, manifiesta.
  9. Cocción y mezcla. Cada alimento tiene un tiempo de cocción diferente. Es por esto que debes cocinar primero las verduras, luego los vegetales más suaves y, por último, las especias curativas y hierbas que sólo deben añardirse una vez apagada la olla para coger solo el vapor. “El arte de combinar las hierbas y especias es muy importante”.
  10. Ejercicios y meditación. Combina la dieta con una rutina de ejercicios como caminar, correr bicicleta, nadar y posturas de yoga, la respiración correcta para oxigenarse y meditación profunda. Para esto debes buscar orientación de un entrenador. Recuerda que antes de empezar cualquier programa nuevo de alimentación o de ejercicios, siempre debes consultarlo primero con tu médico.

– Josefina Barceló Jiménez

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