Piel lozana durante el invierno

Consejos para prevenir y contrarrestar los daños que generan los rayos del sol y las bajas temperaturas

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Piel lozana durante el invierno
Durante la temporada de invierno se deben usar cremas 'ultra hidratantes' y jabones suaves que humecten la piel.
Foto: Shutterstock

Aunque es muy fácil creer que en el invierno la piel sufre menos, porque el sol no está tan presente y los paseos y viajes a la playa desaparecen, la verdad es que la época de frío es igual de dañina para tu rostro y cuerpo, que los días más soleados.

“En la temporada invernal es muy común que la piel se reseque y agriete, debido a que el frío disminuye la humedad del aire, provocando así que la epidermis [la capa externa de la piel] se reseque”, explica el dermatólogo Robert Levine, con práctica en Nueva York y Nueva Jersey. “Y por la misma sequedad es común sentir picazón”.
Estos trastornos se pueden combatir y prevenir prestándole atención a la piel, con los cuidados que esta requiere en la época de invierno.

El Dr. Levine explica a continuación cada uno de estos cuidados que otorgan salud y belleza a todo tu cuerpo.

1-    Hidratación adecuada

Humectar la piel, lo más que se puede, es uno de los hábitos claves en el cuidado de la piel.

Y para que la hidratación sea efectiva, el galeno explica que es vital aplocar cremas humectantes después del baño de tina o ducha.

“Esta práctica beneficia a la piel porque la crema hidratante, que en el invierno debe ser del tipo ‘ultra hidratante’, viene a crear una capa selladora de la humedad del agua en los poros”, detalla el también cirujano plástico.

Fuera del uso de las cremas súper humectantes —como las de las marcas Aveeno, Lubriderm, Cetaphil y Eucerin—, la piel se puede hidratar con los secretos de belleza de las abuelas: aplicando un poco de aceite de oliva en todo el cuerpo.

2-    El jabón correcto

Aunque no se crea, este es uno de los mejores secretos para mantener una piel lozana en el invierno.

“En la temporada de frío se debe usar un jabón suave, cremoso [o hidratante] y que no esté perfumado tanto para las manos y cuerpo”, explica el dermatólogo, quien también es cirujano estético.

Los mejores jabones para hidratar la piel son los de la marca Dove, Neutrogena, Aveeno y Cetaphil, y los que particularmente contienen avena, aceite de coco, sábila o pepino.

3-    Evita el agua caliente

Los baños prolongados con agua demasiado caliente no son buenos en el invierno, porque retiran la grasa que protege a la piel contra el frío.

“En los días de invierno hay que bañarse con agua templada y en tiempos cortos”, señala el dermatólogo.

De hecho, quienes acostumbran bañarse con agua muy caliente y por tiempos prolongados son más propensas a sufrir dermatitis atópica, una enfermedad producida por la sequedad de la piel, que produce comezón constante sobre todo en piernas, espalda y pliegues detrás de las rodillas.

“De tener mucha comezón por la sequedad de la piel, se recomienda visitar a un dermatólogo que puede recetar cremas humectantes o medicamentos cremosos para este problema”, apunta el especialista de la salud de la piel.

4-    Bloqueador solar

El sol de invierno puede ser más perjudicial que el del verano debido a que, al no ver su luz ni sentir su calor, no nos aplicamos bloqueador solar y la piel termina afectada por los graves daños que provocan en esta los rayos solares.

“A diario hay que aplicar en la piel descubierta [manos, rostro y cuello] un protector solar con un factor de protección solar [SPF] de 30 o más y con un ‘amplio espectro’; es decir, que protege contra los rayos UVA y UVB del sol”, especifica el Dr. Levine.

En la época de invierno conviene seleccionar un bloqueador solar hidratante, que contiene lanolina o glicerina para proteger la piel contra las duras condiciones invernales.

Este tipo de bloqueador es ideal para quienes viven en áreas donde nieva o gustan del deporte de esquí sobre nieve.

5-      Calefacción a temperatura moderada

Gran parte de la resequedad de la piel viene del uso de la calefacción a altas temperaturas. El Dr. Levine dice que un termostato a tan solo 72 grados no le roba humedad a la piel.

6-      Humidificador ambiental

Las personas de piel sensible, seca o con alguna afección cutánea deben incrementar la humedad ambiental de las áreas donde se mueven durante el día y la noche, con el uso de humidificadores, que también ayudan con los problemas de sequedad de la garganta y la mucosa de las fosas nasales.

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